Nuevo en la oficina

Nuevo en la oficina

Siempre que empiezo en un trabajo nuevo estoy atacada, los días anteriores apenas puedo comer, ni tampoco durante la primera semana. Aunque los compañeros de trabajo sean simpáticos y el jefe sea realmente comprensivo, adaptarse a un nuevo entorno no es nada fácil.

De hecho, para mí el primer día en la oficina es similar al día de la entrevista de trabajo, no sé muy bien qué ponerme porque no conozco la forma de ser de la empresa, tampoco si debería llevarme comida, material de oficina…todo son dudas.

Con el paso del tiempo y de los trabajos yo he optado por la prevención, llevar siempre un sándwich o algo ligero de comer encima por si hay que comer allí, una libreta y un bolígrafo por si no hay material de oficina disponible y también ropa elegante pero al mismo tiempo informal, para tratar de no desentonar demasiado lleven el estilo de ropa que lleven.

A pesar de tener todo esto más o menos cubierto, los nervios suelen jugarme malas pasadas y termino manchada de bolígrafo o alguna cosa parecida.

Lo único que puedo deciros es que el primer día pasa y después os aseguro que todo va muchísimo mejor.