Primer día en el gimnasio

Primer día en el gimnasio

Comer sano, dormir bien y hacer un poco de ejercicio son los elementos clave para sentirnos bien a diario. Pero está claro es mucho más fácil decirlo que realmente ponerse a ello.

Apuntarse al gimnasio es el propósito de año nuevo de la mayoría pero una cosa es apuntarse y otra cosa es ir con frecuencia, para convertirlo en un hábito lo mejor que podemos hacer es tener un objetivo y tratar de alcanzarlo.

Es importante que cuando vayamos por primera vez, ya con el objetivo a trabajar claro, contemos con un profesional que nos ayude a poner en marcha nuestro plan de acción, que nos explique qué debemos ejercitar y porqué, nuestro entrenamiento porque los ejercicios que hagamos serán muy distintos si lo que queremos es perder peso o si deseamos ganar músculo. En el caso de perder peso por ejemplo nos centraremos mucho más en ejercicios de cardio.

Ejercicio aeróbico o anaeróbico

Aunque hayáis pisado poco el gimnasio sin duda habréis tenido que oír hablar aunque sea de pasada de estos dos tipos de ejercicio. Ambos hacen referencia a la forma que tiene el organismo de obtener energía: con o sin oxígeno.

Cuando hablamos de ejercicio aeróbico nos referimos a los de intensidad media o baja y larga duración como correr, nadar, caminar o ir en bici mientras que con el ejercicio anaeróbico son ejercicios de poca duración y muy intensos como hacer pesas o carreras de velocidad, requieren mucho esfuerzo en poco tiempo por lo que no necesitan de mucho oxígeno.

Una vez escogido el entrenamiento que preferimos debemos concentrarnos en la técnica de cada movimiento, es decir, tratar de entender el movimiento y realizarlo lo mejor posible puesto que si no lo hacemos bien podemos lesionarnos.

El peso que debemos coger en los distintos ejercicios debe ser razonable puesto que si es excesivo no podremos realizar muchas repeticiones y si tenemos muchas agujetas casi seguro que no volvemos al gimnasio en unos días. Tampoco abusaremos del tiempo porque nuestro cuerpo está empezando una actividad nueva y al principio debemos ir con calma para no cargarnos demasiado, ir aprendiendo cómo responde nuestro cuerpo al entrenamiento. 

Finalmente, no te olvides nunca del calentamiento, ya que te permitirá trabajar mejor y evitar las lesiones porque tu cuerpo ya habrá entrado en calor cuando empieces con los ejercicios más fuertes. Estira también al finalizar el entrenamiento para mejorar la circulación sanguínea y la flexibilidad, evitar las agujetas y lesiones mayores.

Los primeros días de gimnasio son esenciales porque si te pasas probablemente no vuelvas y si los ejercicios son demasiado suaves y no notas diferencias en unos días tampoco volverás. Lo idea es tener un poco de paciencia y no creer que vamos a ver grandes cambios de un día para otro.